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5 tips para no morir siendo pyme

En España el 99,9% de las empresas son pymes, es decir, con menos de 250 empleados, según la última estadística anual del DIRCE (Directorio Central de Empresas). Este porcentaje supone 3.228.747 del total de 3.232.706 empresas a fecha de 2016. Del total de empresas españolas, quitando las microempresas sin asalariados (que representan el 55,4%), la mayoría son microempresas con asalariados, que suponen el 40,3%.

Las microempresas de uno a nueve asalariados conforman una gran parte de la mayoría de las empresas; sin embargo no son las que suelen estar en boca de todos. Entonces surgen preguntas como “¿puede una pyme llegar a lo más alto?”, “¿puede ser tan conocida como una gran empresa?”, “¿puede competir con grandes empresas?”, “¿puede operar internacionalmente?”. Empresas como la agencia de publicidad Lovebite se incluyen en el grupo de microempresas y demuestran que las preguntas de arriba pueden tener respuesta afirmativa. Toda gran empresa fue pyme alguna vez y algunas pymes incluso ya están consiguiendo estos objetivos.

La empresa publicitaria Lovebite, especializada en lifestyle y marcas prémium y de lujo, refleja lo que a un primer vistazo parece una contradicción y confirma que una pequeña empresa puede desenvolverse como una grande: se trata de una pyme que mueve marcas internacionales entre su portfolio de clientes. Desde su creación en 2014 hasta la fecha ha realizado trabajos para firmas de la talla de Puig, Elizabeth Arden, Angelini Beauty, Amyris, Montibello y Freixenet. Además, muestra que siendo pequeño no solo es posible llegar alto, sino incluso convertirse en aspiracional y prémium.

Los ‘Lovebiters’ o socios de esta agencia, Denise Rubin, Kirsa Plewnia y Tom O’Brien, aportan según su propia experiencia cinco claves para no morir siendo pyme en el sector del lujo y las marcas prémium:

1.Saber decir “no”. Muchas pequeñas empresas, en su afán por crecer, no son capaces de escoger a un cliente y aceptan todas las propuestas de colaboración, sin tener en cuenta cuestiones que aseguren el éxito por ambas partes: ni una empresa va a poder satisfacer a todo tipo de clientes de la manera apropiada; ni todos los clientes son los adecuados a largo plazo para una empresa. Esto adquiere especial importancia en el ámbito de las marcas prémium y de belleza. Lovebite es consciente de que sus ideas creativas construyen su propia reputación y por eso, en beneficio de todos, solo acepta aquellos trabajos para los que pueden aportar el máximo estándar de trabajo y deja al margen aquellos casos en los que la empresa no está segura cien por cien de que puede dar de aportar de constante una calidad sobresaliente.

2.Centrarse en una especialidad. No se puede ser bueno en todo, y tampoco conviene serlo. Y es que centrarse en un nicho de mercado, una vez más, conlleva tanto ventajas para la empresa (en el caso de Lovebite, de publicidad y branding de marcas premium y lifestyle como fragancias, belleza, etc.) como para sus clientes. Por un lado, no se puede ofrecer la máxima excelencia en aquello que no se domina al mismo nivel que tu servicio estrella y que además quita tiempo a otros proyectos de llegar a lo más alto. Por otro, a nivel de comunicación de la propia empresa en sí, hay que contar con una USP (unique selling proposition), pues si decimos que somos buenos en un solo sector en concreto a nuestros potenciales clientes les será más fácil identificarnos y hacernos con un territorio de marca como empresa.

3.Acoger la diversidad y colaborar con partners y colaboradores que complementen nuestras habilidades. Las pymes compañías necesitan elegir sus recursos cuidadosamente. En el caso de Lovebite trabajan con un excepcional conjunto de profesionales talentosos con amplia experiencia, procedentes de ambientes multiculturales variados y con experiencia en una amplia gama de disciplinas.

4.Trabajar más duro y vestir diferentes sombreros. Las pequeñas empresas son a menudo más competitivas porque son ágiles y esquivan la jerarquía de las grandes, que en ocasiones son competidores más lentos. En Lovebite señalan que visten varios sombreros. Las personas creativas también son estratégicas, las de servicios al cliente son creativas, sus colaboradores de digital y social media son comerciales y sus colaboradores estratégicos son digitales. Esta agencia publicitaria sostiene que su sistema de trabajo es más fuerte gracias a la agilidad de sus personas.

5.Ser seguro de sí mismo y ser valiente. Poseer un pequeño negocio no es para débiles. Esto afirman en Lovebite, cuyos profesionales cuentan con décadas de experiencia trabajando con marcas de lujo en agencias de publicidad internacionales y más grandes y ahora, después de tres años, demuestran cada día que pueden poner en circulación trabajos elegantes y creativos en entornos más pequeños, desafiantes y menos tradicionales. No hay que tener miedo a competir con los grandes por todo lo que indican en este y otros puntos y porque, al fin y al cabo, todos los grandes comenzaron siendo pequeños.

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