Los expertos de /fdata y /fsafe, las unidades de centros de datos y de ciberseguridad de fibratel, advierten de que el modelo tradicional basado en proteger por separado redes, sistemas, accesos físicos y operación resulta insuficiente, en un momento en el que el crecimiento de la IA está transformando los data centers. La compañía apuesta por un concepto de seguridad desde el diseño, en el que la protección se incorpore desde la planificación del centro de datos y se mantenga durante todo su ciclo de vida.
“El centro de datos está dejando de ser únicamente una infraestructura que hay que proteger para convertirse en un ecosistema tecnológico en el que todo está conectado. Una incidencia en una red, un sistema de climatización, un control de acceso o el suministro eléctrico puede terminar afectando a la disponibilidad del servicio. Por eso, la seguridad debe plantearse desde el diseño y no incorporarse como una capa posterior”, explica Diego Fernández, director de Operaciones de Infraestructuras.
Cinco dimensiones para diseñar un centro de datos seguro
Para los especialistas de la unidad especializada en diseño y construcción de centros de datos, proteger las infraestructuras modernas exige responder desde su diseño a cinco cuestiones: quién accede, cómo accede, qué riesgos existen, qué está ocurriendo en tiempo real y cómo actuar cuando aparece una amenaza. Sobre ellas se articulan cinco dimensiones (identidad, conectividad, protección, visibilidad y respuesta) que permiten abordar la seguridad de manera integral.
Este enfoque implica controlar las identidades, usuarios y dispositivos que acceden a la infraestructura; desplegar redes seguras, disponibles y escalables; incorporar protección multicapa; mantener una monitorización continua que aporte contexto sobre lo que sucede en tiempo real; y disponer de capacidad para detectar, contener y remediar rápidamente cualquier amenaza.
El objetivo es superar un modelo en el que conectividad, ciberseguridad, monitorización y operación funcionan como ámbitos separados. Esta fragmentación puede generar mayor complejidad, más costes operativos, menor visibilidad, mayores tiempos de respuesta y riesgo de brechas entre tecnologías. La convergencia de estas capacidades permite, en cambio, simplificar la gestión y obtener una visión unificada de la infraestructura.
Seguridad 24×7 para garantizar la continuidad
La protección no termina cuando el centro de datos entra en funcionamiento. La creciente complejidad de estas infraestructuras exige una monitorización permanente que permita detectar anomalías, gestionar eventos y responder antes de que una incidencia pueda comprometer la disponibilidad del servicio.
En este sentido, /fsafe, la unidad especializada en ciberseguridad de fibratel, integra comunicaciones, ciberseguridad y servicios gestionados bajo una misma estrategia tecnológica. Su modelo incorpora capacidades NOC y SOC 24×7, monitorización y observabilidad continua, gestión de eventos, respuesta ante incidentes, reporting y optimización continua.
Este planteamiento permite abordar conjuntamente desde la seguridad de acceso, red, dato y endpoint hasta la protección de entornos OT y la resiliencia, buscando obtener una visibilidad de extremo a extremo de la infraestructura, reducir el riesgo operativo y simplificar su gestión.
“La tecnología por sí sola no garantiza la seguridad. Lo verdaderamente importante es disponer de visibilidad sobre lo que ocurre, detectar cuanto antes cualquier comportamiento anómalo y tener capacidad para responder. En un centro de datos, seguridad y disponibilidad son ya dos caras de la misma moneda”, asegura Víctor Calvo, director de /fsafe, la unidad de fibratel especializada en ciberseguridad.