La vuelta al cole vuelve a poner sobre la mesa uno de los mayores gastos para las familias con hijos pequeños: la guardería. El coste mensual de una plaza puede situarse entre los 300 y más de 600 euros, dependiendo de la comunidad autónoma, el tipo de centro y los servicios incluidos. Esto supone un desembolso anual de entre 3.600 y más de 7.200 euros por hijo, convirtiéndose en uno de los principales gastos de los primeros años de crianza.
Al mismo tiempo, la demanda de educación infantil continúa creciendo. Según los últimos datos del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, la escolarización en el primer ciclo de Educación Infantil alcanzó en el curso 2023-2024 su tasa más alta entre los niños de 0 a 2 años, con un 48,3 %, tras incorporar cerca de 13.000 alumnos respecto al curso anterior. En el conjunto de 0 a 3 años, la tasa de escolarización ya alcanza el 41,8 %, casi diez puntos porcentuales más que hace una década.
Ante este escenario, cada vez más trabajadores buscan fórmulas para reducir este coste. De hecho, Betterfly, plataforma especializada en retribución flexible y beneficios para empleados, ha registrado en junio un 66 % más de solicitudes del beneficio de guardería mediante retribución flexible que en enero, reflejando el creciente interés de las familias por optimizar su economía antes del comienzo del nuevo curso.
«Aunque existen ayudas públicas y deducciones destinadas a aliviar el coste de la educación infantil, muchas familias desconocen que la guardería también puede formar parte de un plan de retribución flexible. Es un beneficio que puede generar un ahorro significativo y que, además, permite a las empresas ofrecer una solución adaptada a una de las principales preocupaciones de sus empleados «, explica Antonio Sas, director general de Betterfly España.
Ayudas públicas y retribución flexible: claves para reducir el coste de la guardería
Las familias cuentan con diferentes vías para aliviar el impacto económico de la educación infantil. Entre ellas se encuentran la deducción por maternidad para madres trabajadoras, de hasta 1.200 euros anuales, y el incremento adicional por gastos de guardería, que puede alcanzar hasta 1.000 euros al año en determinados casos, además de las ayudas específicas que ofrecen algunas comunidades autónomas.
Junto a estas medidas, la retribución flexible permite abonar la guardería con salario bruto, reduciendo la base sobre la que tributa el trabajador por IRPF. El ahorro final depende de la situación fiscal de cada empleado, pero puede alcanzar de media el equivalente a hasta tres mensualidades de guardería al año.
Un beneficio que mejora el salario sin aumentar los costes empresariales
El cheque guardería forma parte de los beneficios que las empresas pueden incluir dentro de sus planes de retribución flexible. El trabajador decide qué importe de su salario bruto destina cada mes al pago de la guardería, reduciendo así la base sobre la que tributa el IRPF. Además, este beneficio puede representar hasta el 30 % del salario bruto anual dentro del plan global de retribución flexible, junto con otros productos con ventajas fiscales.
Para las empresas, incorporar este tipo de beneficios también supone una herramienta para reforzar su propuesta de valor al empleado, especialmente entre aquellos trabajadores con hijos pequeños.
Según Betterfly, ofrecer la guardería como beneficio aporta ventajas tanto para las organizaciones como para sus equipos:
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Mayor capacidad de ahorro para las familias, al reducir el impacto de uno de los principales gastos de los primeros años de crianza.
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Mejora de la conciliación, al facilitar que padres y madres puedan acceder a este servicio con un menor coste económico.
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Incremento del compromiso y del bienestar de los empleados, factores estrechamente relacionados con la productividad y la fidelización del talento