El bienestar laboral se ha convertido en la prioridad para la atracción de talento

El bienestar laboral ha ganado protagonismo en la sociedad porque influye directamente en la salud y la calidad de vida de las personas en el trabajo. Esta evolución se refleja también en las prioridades de las organizaciones, ya que en los dos últimos años el bienestar ha pasado del noveno al primer puesto como práctica clave para atraer talento.

Las organizaciones avanzan hacia una visión del bienestar que no depende de medidas puntuales, sino de condiciones sostenidas que refuercen el respeto y la seguridad.

Este cambio se recoge en el II Barómetro Esade-ISS de la Sostenibilidad en el Workplace, impulsado por el Instituto de Innovación Social de Esade junto a ISS Iberia, empresa líder en integración de servicios como mantenimiento, limpieza, workplace y Facility Management. El informe destaca cómo el workplace es el espacio donde la sostenibilidad se hace visible y donde se comprueba la coherencia entre lo que una organización declara y lo que las personas viven cada día.

En este sentido, un entorno saludable no se construye con medidas aisladas, sino con condiciones sostenidas que prevengan el desgaste emocional, la sobrecarga y la desconexión. La salud mental, la conciliación, la seguridad y el respeto deben formar parte de la cultura cotidiana del trabajo, y ser un pilar clave en el diseño de los espacios.

El Barómetro también advierte que, con la aparición de los nuevos modelos de trabajo y de ecosistemas más virtuales, ha crecido la soledad en los espacios laborales, se ha reducido el compromiso y ha minimizado la confianza en el liderazgo, lo que refuerza la necesidad de abordar el bienestar de forma intencional y coherente.

Esta nueva realidad ha cambiado la forma en la que se percibe la presencialidad en los puestos de trabajo. El estudio ‘La revolución del workplace: Reimaginando la presencia’, impulsado por ISS Iberia, muestra que las personas acuden a la oficina por la experiencia que encuentran allí y cuando el espacio facilita una jornada laboral fluida, flexible y equilibrada.

En este sentido, tres de cada cuatro personas encuestadas expresan satisfacción con el entorno laboral y las condiciones de las instalaciones, mientras que un 25% afirma que le gustaría contar con elementos orientados al bienestar. Estos datos refuerzan una idea clave: el valor de la oficina no depende solo de la asistencia, sino de la calidad de la experiencia y del cuidado que el workplace ofrece.

El entorno de trabajo debe facilitar no solo la concentración, sino también la colaboración, el aprendizaje y el sentido de pertenencia. Por ello, es fundamental que las personas trabajadoras conecten con el propósito de las empresas: además de reforzar la motivación, los espacios seguros, dignos y comprometidos se asocian a mejores resultados, tanto para las personas como para las organizaciones, aumentan la productividad y reducen la rotación y el absentismo.

Cómo influye el workplace en la salud mental

El workplace no se limita al espacio físico donde se desarrolla la actividad laboral, sino que también incluye la experiencia cotidiana de las personas. La forma en que se gestionan los ritmos, se facilita la colaboración, se organiza el trabajo híbrido y se lideran los equipos puede contribuir a reducir la desconexión o, por el contrario, intensificarla.

Apostar por un espacio laboral sostenible significa enfocarse en el cuidado de las personas, puesto que un entorno bien planteado puede actuar como un factor positivo de promoción del bienestar y la salud mental, mientras que uno mal ideado puede intensificar el desgaste y las tensiones creadas en el día a día.

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