El consumo colaborativo llega al sector legal español

Miguel Ángel Andrés Llamas, un joven abogado, ha desarrollado una iniciativa que traslada los principios del consumo colaborativo al área jurídica. Para ello ha creado demandamos.es, una iniciativa de emprendimiento social que pretende empoderar a la ciudadanía canalizando jurídicamente sus demandas y facilitando el acceso a la Justicia.

Demandamos es una plataforma colaborativa que permite a los clientes de servicios jurídicos conectar sus problemáticas vía web para optimizar sus recursos y reducir los costes judiciales favoreciendo la constitución legal de grupos de afectados y explorar el potencial de las acciones de clase (grupo) que preveé la legislación.

En los países anglosajones existen algunos precedentes de herramientas web que aplican los principios del consumo colaborativo al sector de los servicios jurídicos. En España, el proyecto demandamos.es se ha propuesto innovar en el sector legal a fin de que los clientes de servicios jurídicos puedan compartir procedimientos y optimizar sus recursos a través de internet.

Para ello, explica Miguel Ángel Andrés Llamas, abogado y responsable de esta startup, hay que superar numerosos obstáculos: “La Justicia española está muy retrasada en materia de acciones colectivas. Las class actions (acciones de grupo) están reguladas tímidamente en la Ley, pero además su práctica ha sido escasa.

Hacia el consumo legal colaborativo

El consumo legal colaborativo (o abogacía colaborativa) tiene múltiples aplicaciones que la startup demanDamos va a explorar.

En numerosas ocasiones las grandes empresas cometen fraudes de un importe pequeño, y los consumidores no se arriesgan a iniciar procedimientos judiciales porque los posibles costes son mayores que el importe reclamado. La plataforma colaborativa demanDamos pretende agrupar esas reclamaciones individuales para compartir procesos judiciales, lo que permite reducir los costes (procurador, abogado, perito, etc.).

Además, los demandantes, al aportar pequeñas cantidades, conforman una caja de resistencia, de manera que no sólo financian los honorarios de los profesionales intervinientes, sino que también cubren un posible riesgo de condena en costas.

Según Miguel Ángel Andrés: “Con demanDamos los consumidores pueden autoorganizarse, ya que las TIC permiten eliminar intermediarios. Demandamos.es les ofrece asesoramiento sobre cómo constituirse legalmente como grupos de afectados y un servicio integral de defensa jurídica.

El consumo colaborativo tiene enormes ventajas para los clientes de servicios jurídicos”. Pero las potencialidades de demanDamos no se agotan en el Derecho de Consumo. Así, existen acciones judiciales de interés general en materia de derechos humanos, protección medioambiental o derechos laborales que pueden ser financiadas mediante crowdfunding si se cuenta con una dirección jurídica adecuada.

Emprendimiento social

Demandamos.es se presenta como una iniciativa de emprendimiento social. Su objetivo es empoderar a los ciudadanos para traducir sus demandas sociales en acciones judiciales, inspirándose en un principio común de protección de la parte débil.

Se trata de facilitar el acceso a la Justicia de los ciudadanos con independencia de sus recursos económicos para perseguir el interés general y contribuir a la efectiva realización del Estado Social y Democrático de Derecho.

Del mismo modo, la posibilidad de acumular las acciones individuales de los ciudadanos tiene un efecto beneficioso para la Administración de Justicia. “En la actualidad, por ejemplo, los Juzgados se hayan saturados por las reclamaciones judiciales de cláusula suelo, que son idénticas, pero se presentan de manera individual. Si los clientes de cada banco se agruparan en un solo procedimiento, la Justicia iría mucho más rápida para todos. En fraudes sucesivos las cosas deben hacerse de otra manera”, concluye Andrés Llamas.

El consumo legal colaborativo ya es una realidad Demandamos.es no puede considerarse sólo el futuro de la abogacía, sino que ya es presente. Por ejemplo, en breve se va a presentar una macrodemanda contra la entidad Unicaja Banco para impugnar el Método 365/360, una práctica abusiva de calcular intereses en préstamos hipotecarios. Según Andrés Llamas: “En este caso los clientes se constituyeron como Grupo de consumidores afectados y el Juzgado de lo Mercantil nº1 de Málaga ha permitido que todos los clientes hipotecarios del banco se sumen a la demanda, algo que pueden hacer a través del portal web. Decenas de miles de clientes van a poder demandar conjuntamente y a bajo coste”.

Más información www.demandamos.es

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